18 jul. 2017

Vamos

Vamos, que nos vamos.




Pues sí, llego el tiempo de recoger y buscarse las habichuelas por otros lares de la basta Andalucía.

No lo esperaba pero lo presentía, como dice no se que canción. Además de presentirlo, era algo que se sabía desde hace tiempo, aunque nadie se espera que llegue antes de... Antes de nada.

La realidad es que, a partir de ahora, se seguirá con no se muy bien que siglas o bajo que lema o bandera, o avatar, o vete tu a saber.

Pero no dejaré mis hábitos libres, que por cierto siguen siendo lo mejor que me ha pasado en esta vida y siempre habrá tiempo de pasarse a otros lados.

Pero bueno, esto es algo pasajero como la vida misma, una día estas aquí y otro allí. Vas pasando por etapas que se cierran y puede que se abran otras. Lo malo de todo esto es la edad, que por cierto también suma, y vas llegando a una que no es la mejor para andar dando saltos de un lado a otro. El cuerpo se resiente y todo cruje, a parte de sentirte fuera de juego. Se pasa el arroz laboral y ya no puedes competir con lo que llega por detrás. 

Pero ya esta bien de lamentarme y así que espero poder escribir tutoriales y tips sobre GNU/Linux ahora que dispondré de mas tiempo libre.

Seguimos.




28 feb. 2017

Viaje...

En este viaje a ninguna parte voy ligero de todo, o lo llevo todo conmigo.

No se si será un viaje corto o largo, profundo o simple, entretenido o nada de nada. Lo único que se es que tengo que volver a andar, a volver a recorrer ese camino nuevo, o viejo.

Se que a veces cansa y otras no, que me sirve como conocimiento personal, pero otras me autodestruye. Siempre ando un camino, otras corro demasiado y hasta me detengo por completo desorientado. Volviendo al camino puedo ver cosas y reconozco lugares, otras no vislumbro nada más que oscuridad.

Siento miedo y alegría, rio y lloro, desamparo y sosiego. Un camino recto o retorcido, diestro o siniestro. Colorido o blanco y negro.


Dejé caminos a medias y otros finalicé. Me caí y levanté. Me hundí y floté.
Llevo andando muchos años ya, pero también me senté y espere demasiado años también. Sentiré y desistiré, contemplaré y no veré.

Me quejé y no hallé, me dormí y me vi.

Nunca sentí pero siempre ame, no ame y te querré.

A veces el sudor es caliente y sus gotas frías como hielo, se derraman por mis ojos secos de dolor. El pelo fino mojado por el río de la incertidumbre, muere de celos por ella, o por el.

En los rizos del sacrificio se revuelven las entrañas de lo desconocido.

Meses de años desiertos y renombres muertos.

Horas desterradas en minutos y segundos auspiciados.

Silencio cansado en el murmullo del recreo insípido.

Hollín  en blanco vivo.

En el derroche por el desahucio.

Pinchazos indoloros en lágrimas vivas sedientas de sangre.

Amor en sendas desiertas de horribles pesadillas.

Paso sobre paso, descalzo de miradas ajenas.